La actividad comienza por lo que el estudiante debe comprender o demostrar, no por la herramienta.
Planear con IA.
Enseñar con criterio.
Una sesión práctica para transformar un objetivo de aprendizaje en una actividad clara, diferenciada y verificable.
La IA propone. El docente decide.
La herramienta acelera borradores y alternativas; la intención pedagógica, el contexto del grupo y la validación permanecen en manos del profesor.
Nivel, asignatura, tiempo disponible, conocimientos previos y necesidades del grupo.
Exactitud, pertinencia, lenguaje, inclusión y correspondencia con los criterios del colegio.
De una petición vaga a una instrucción útil.
Pide a la IA actuar como apoyo para diseñar, revisar o adaptar; no como autoridad final.
Explica nivel, objetivo, duración, recursos y características relevantes del grupo.
Indica formato, extensión, tono, restricciones y criterios con los que revisarás la salida.
Contrasta información, detecta supuestos y ajusta hasta que la actividad funcione en el aula.
Ayúdame a diseñar una actividad de 35 minutos para [nivel y asignatura]. Objetivo de aprendizaje: [objetivo]. El grupo ya sabe: [conocimientos previos]. Necesito tres momentos: inicio, práctica y cierre. Incluye una adaptación para estudiantes que requieran más apoyo y otra para quienes avancen más rápido. No inventes datos: señala lo que deba verificar antes de usar la actividad.
Antes de llevarlo al aula.
Un punto de partida para tu clase.
Completa el contexto y genera una instrucción para trabajar con tu herramienta de IA.
La meta no es producir más documentos. Es tomar mejores decisiones en menos tiempo.
Cada capacitación se adapta a las asignaturas, experiencia tecnológica y políticas del colegio, con guías y recursos que el equipo conserva.
